Día 27, un viernes santo muy
diferente. Nos levantamos los cuatro temprano y desayunamos juntos en el salón,
el día ha salido gris. Papá se pone a ordenar el armario de la entrada,
mientras mamá y los nenes están arriba. Luego se bajan al patio delantero.
Papá hace unas lentejas, y
después pasamos un rato en el patio de atrás. Comemos y pasamos la siesta
como de costumbre. Después papá juega con los nenes atrás al balón, y después
le toca a mamá. Papá hace la prueba de Talento en casa. Salimos al aplauso a
las 8 y después cenamos temprano para dormir a los nenes.
No hay comentarios:
Publicar un comentario